Arxivar per Juny de 2010

Cambio económico en Castellón

Un modelo económico que pasa del teórico pleno empleo a los 70.000 parados en dos años no es de fiar. Tampoco lo es un gobierno valenciano que, acumulando las competencias en materia de empleo, industria, comercio, turismo, políticas activas, etc. sigue pensando oficialmente que no hay nada que cambiar. No inspira confianza ni genera futuro quien continúa elogiando un modelo basado en el ladrillo, la especulación y el nutriente bancario que lo hizo posible. Siguen apostando un modelo de “éxito” que debe perdurar porque nos llevó muy lejos.

Continua llegint ‘Cambio económico en Castellón’

Benicàssim, balance provisional

Quince kilómetros de circuito integral de carriles bici. Construcción de la Vía Verde hasta Oropesa. Socios fundadores de la planta desaladora que nos garantizará el agua de calidad para siempre. Compromiso público de inversión de 20 millones de euros para adaptar nuestra estación como cabecera de trenes cercanías. Hemos construido un retén de Policía Local en la entrada de las urbanizaciones de montaña. Hemos señalizado y homologado kilómetros de senderos turísticos por la montaña. Hemos construido un nuevo campo de fútbol con césped artificial. Hemos cedido suelo para ampliar y modernizar el cuartel de la Guardia Civil; para el segundo instituto, para el tercer colegio de primaria, para un centro ocupacional y para un centro integral de parálisis cerebral. Hemos puesto en marcha un ecoparque ejemplar con recursos municipales. Hemos dotado a todos los centros educativos públicos de la tecnología wifi en el marco de una propuesta de renovación pedagógica conveniada con la UJI.

Continua llegint ‘Benicàssim, balance provisional’

Exigir sin trampas

La receta económica del PP no es conocida por los ciudadanos. Hagan la prueba preguntándole a la gente cómo resolvería la derecha de este país una crisis global como esta.

Pregúntele también a los agentes económicos y sociales, a los autónomos, a los comerciantes, a trabajadores y empresarios: ¿Cuál es la fórmula mágica del PP? Nadie lo sabe.

La canciller Merkel les acaba de decir a los alemanes que llevan muchos años viviendo por encima de sus posibilidades, los franceses anunciaron ayer un nuevo recorte brutal, en Gran Bretaña los cambios serán radicales, etc. El presidente del grupo popular europeo acaba de lanzar un mensaje contundente sobre la inconveniencia de aprovechar esta crisis como una baza electoral. Claro que esta ha sido una advertencia formulada por la derecha democrática. Aquí hablan de reducir el déficit público y presentan cada día propuestas para incrementar el gasto y las inversiones. Eso sí, invocando solo a las administraciones que ellos no gobiernan porque en autonomías como la valenciana, estancada y sin capacidad para pagar a nadie, nadie se siente responsable de nada.

Continua llegint ‘Exigir sin trampas’

El silencio vergonzante

(ARTICLE CENSURAT PER LA DIPUTACIÓ DE CASTELLÓ)

La mayoría de ciudadanos de esta provincia aspira a una vida honesta. Es una manera de interpretar el sentido cívico de la convivencia. La ubicación o el acomodo moral de la mayoría se sitúan en la honradez. La mayoría de ustedes se levanta cada día con la voluntad de satisfacer sus anhelos y sus ambiciones legítimas. Trabajar, prosperar, luchar para mejorar las condiciones de vida. Defender lo suyo sin perjudicar a los demás. Pelear por sus familias, por su futuro. Estas son las leyes no escritas que asumimos y transmitimos de generación en generación. Hacerlo salvando las dificultades, acaso mayores que nunca en estos tiempos.

Como todos sabemos, también hay leyes escritas. Resultado de la voluntad civilizada de convivir respetando unas reglas del juego que nos hacen teóricamente iguales. Por eso cuando se violan estos principios desde los poderes públicos se masca la tragedia en la sociedad. Una tragedia en términos de confianza e ilusión colectiva. La democracia precisa de confianza y de motivación ilusionante para avanzar. Una sociedad sin fundamentos éticos y sin lazos que estrechen una identidad colectiva no merece la pena. Una sociedad resuelta y determinada a caminar sumando, cohesionando y compartiendo un sueño común de progreso, sí merece la pena. Eso es una democracia. Al menos, una versión de la democracia que dignifica a sus individuos y los convoca a conjurarse en defensa de valores nobles.

Continua llegint ‘El silencio vergonzante’